COMPLEJO ARQUEOLÓGICO DE
WILLKAWAYIN
El complejo arqueológico de Willkawayin es un espacio arqueológico que abarca
alrededor de 4 km2 de radio. Hatun Willkawayin, la estructura más característica,
se encuentra ubicado a 6 Km. al Noreste de la ciudad de Huaraz, a sólo 30
minutos en transporte vehicular o a una hora a pie, y a una altitud de 3300
msnm. Casi a 800 metros hacia el Sur del primero se encuentra Ichik Willkawayin.
Esta última abarca un asentamiento conglomerado
mayor en extensión geofísica, con tumbas (chullpas) y centros de producción
artesanal y viviendas domesticas alrededor. Ambas constituyen una muestra distintiva
del período cultural “Waylas - Wari”, 200 – 1200 DC. Son la representación de
un espacio de irradiación sociocultural, consistentes en templos, chullpas,
viviendas y centros de producción artesanal. Las edificaciones fueron realizadas
a base de piedras y mortero de tierra, grandes bloques líticos unidos con
argamasa de barro y rellenadas con piedras pequeñas a manera de soporte o
pachillas. Los edificios mayores, de culto o templos mortuorios, logran tener
dos a tres pisos con un sistema de ingreso independiente y sistema de ventilación
sui generis. El complejo arqueológico de Willkawayin es la muestra arqueológica
más importante y de mayor amplitud visible con estructuras de tres pisos en la
Región Andina de Ancash.
La reminiscencia idiomática tiene un valor incalculable en la
comprensión de la cultura y la historia humana. El estudio lingüístico andino
del término Willkawayin nos da mayor orientación, en la comprensión del nombre
en referencia, en base a la etimología Qichwa. La palabra Willkawayin deriva de
“Willka” que significa literalmente en el castellano “sagrado” (como adjetivo), “wayi” equivale a decir
casa o morada (sustantivo) y “n” sufijo posesivo de tercera persona en singular,
es decir indica posesión o pertenencia de algo a alguien (sufijo “su”).
Por lo cual podemos definir que
Willkawayin quiere decir “la morada sagrada de los seres eternos de la vida o
la casa sagrada de los mallquis”.
El complejo arqueológico de Willkawayin es la muestra más distintiva o
un vestigio muy importante dentro de la historia andina del valle de Waylas
(Callejón de Huaylas). Famoso como en los tiempos de pleno apogeo; así también,
como en los siglos pasados y aún en la actualidad, recibe visitantes
estudiosos, curiosos, observadores o turistas. Uno de los primeros
investigadores que llegó a Willkawayin fue el arquitecto Pablo Federico Chalón,
en 1882. Quién hizo algunas mediciones y realizó una descripción de manera
concisa y superficial.
En 1919, fue visitado y estudiado ligeramente por el arqueólogo Julio
César Tello Rojas, durante su primera expedición a Ancash. A quien, además, se
le considera como el verdadero descubridor para la ciencia arqueológica.
Existen muestras de fotografías de Tello sobre los techos semidestruidos del
templo de Hatun Willkawayin.
En 1938, Wendell C. Bennett excavó los edificios principales (Hatun e Ichik Willkawayin) y
alrededores (más de 14 sitios, entre tumbas
y viviendas). Según el informe científico, del investigador
señalado, en “The north highlands of
Peru, excavations in the Callejón de Huaylas and at Chavin de Huantar. Anthropological papers of
the American museun of natural history” New York 1944. (Volumen 39,
Págs.14-18), se encontró más de una docena de vasos al estilo blanco sobre
rojo, otras cerámicas integras en una cantidad que superaban a una docena de
vasos, cuencos y cucharas. Entre fragmentos metalúrgicos se halló más de 8
piezas de cobre y 3 de plata.
A mediados del siglo XX (1950 – 1960), el sacerdote Augusto Soriano
Infante, manda restaurar las partes dañadas de las edificaciones principales.
Refaccionándose las esquinas del techo del edificio de 3 pisos (Hatun
Willkawayin) y añadiéndose escaleras externas de acceso. Y es probable que
mandara cercar el sitio de Ichik Willkawayin, tal como estuvo hasta 2006, año
en el cual se volvió acorralar aumentando el muro de protección que se ve en la
actualidad.
El 11 de agosto de 2004, Hatun Willkawayin, mediante la Resolución
Directoral Nacional N° 636/INC del Instituto Nacional de Cultura, teniendo como
Director Nacional a Luis Guillermo Lumbreras Salcedo, se declara como
Patrimonio Cultural de la Nación, con una área de 0.93 Has. y un perímetro de 427.18
m., con un Plano perimétrico a escala de 1/500, y finalmente se dispone a
inscribir en Registros Públicos y en el Sistema
de Información Nacional de los Bienes de Propiedad Estatal.
Entre 2005 – 2006, mediante un proyecto de excavación arqueológica y
puesta en valor para el turismo, los arqueólogos Juan Paredes Olvera y César
Aguirre Chang Jui, dirigieron y continuaron con las investigaciones
arqueológicas, logrando extraer buen número de cerámicas, vasos en miniatura, 14 vasijas de tamaño
normal, 23 platos, una vasija con cabeza de murciélago, cancheros, cucharas,
dos botellas escultóricas y una globular doble gollete con asa puente (rojo).
La unidad excavada fue el conjunto funerario de Ichik Willkawayin, chullpas
dedicadas a los mallquis (culto a los muertos) y área artesanal colindante a
los edificios principales. Es decir, las ofrendas encontradas demuestran la
sacralidad e importancia del lugar. Los hallazgos de tal excavación se pueden
apreciar en la sala de exhibición en Willkawayin o en el Museo Arqueológico de Ancash
en Huaraz (Plaza Principal).
La información y descripción que transcribimos es en base a la publicación de Benett, Wendell Clark (1944, 14-18). Es conveniente saber la estructura física de los edificios principales y la mampostería arquitectónica.
Es la más notable templo de la región, esta estructura de piedra de 3
pisos que se yergue a una altura total de 9.25 metros. Y la cual con propósitos
descriptivos, puede muy bien ser llamada “un templo”. El mismo que se encuentra
en una plataforma plana en parte natural, en parte artificial, algo así
como 54 por 35 metros.
Restos de muros rodean los tres lados de esta área, no obstante que se
han hecho muchos cambios en años recientes y el 4to lado es una terraza de casa
empedrada. En la actualidad esta plataforma o patio está lleno de eucaliptos
que impiden la vista, pero previamente el sitio del templo debió haber
gobernado una buena sección de la región de Huaraz. Hacia el Oeste de la
sección del templo, la ladera está cubierta por terrazas antiguas y cimientos de casas, las mismas que son la verdadera
loma que contenía hacia el Este. La ladera es más empinada hacia el Norte y Sur
aunque hoy se podrían plantar papas.
El templo consta de un edificio de 3 pisos de 10.7 m. por 15.6 m. en la
base del piso y tiene 9.25 m. de altura. Esta área central está rodeada por una
terraza de 2 m. de lado y de 2.1 m. Norte y Oeste, pero malamente derruida en
el lado Este y Sur. La terraza probablemente fue construida después que el
edificio central fue completado, ya que los picos de tierra de los cuartos no
solamente no se extienden dentro de él sino que actualmente tienen gruesos
muros laterales independientes al
edificio.
A lo largo del bien preservado lado Norte, la terraza tiene tres nichos
de T, más o menos, paralelamente espaciados. La entrada a cada nicho es una
puerta común y corriente con bloques laterales y dinteles. Una de las puertas
mide 1.15 m. de ancho, 0.92 m. de altura, y 78 cm. de espesor, el piso
propiamente, tiene 7.5
m. de profundidad y 2.11 m. de ancho. Los dos nichos varían ligeramente de
estas medidas, pero son esencialmente iguales, aunque en la actualidad no están
visibles. La terraza Sur es casi posible haya tenido 3 nichos similares.
Cada piso del edificio principal tiene 7 cuartos. Su distribución se
aprecia mejor en su plano. Las medidas, a la luz de las velas, en cuartos
llenos parcialmente de piedras, no son del todo precisas. No obstante, el plan
simétrico del edificio es obvio. La construcción de los cuartos en cada piso,
es idéntica, siendo la única variación la ubicación de las puertas de
comunicación. De esta manera es posible una descripción general. Una pared de
alrededor de 1.1 m. de espesor corre a lo largo y alto en toda su extensión del
edificio. Hacia el Norte de esta pared existe un gran cuarto rectangular alrededor de 6.8 x 2.25 m.
Hacia el sur, hay dos cuartos al
estilo de galería, ambas de 6.8 x 1.15 m. separados por una pared de 90 cm.
Cada cuarto del edificio, ubicado en las esquinas, mide 3.1 x 1.8 m. Debido a
la extensión del relleno de piedras de estos cuartos de las esquinas, nos fue
imposible entrar a dos de ellos en la planta baja, pero se puede apreciar su
existencia, por los planos de piso.
A lo largo del borde Norte del edificio, desde el primero al tercer piso,
existe un ventiladero estrecho de aproximadamente 43 cm. de ancho. Ranuras de
estos ventiladores fueron vistos en los cuartos grandes centrales del Norte, en
el primer piso y en el cuarto de la esquina del tercer piso. Probablemente en
algún tiempo todos los cuartos servían de ventiladero. Aún hoy día circula aire
fresco, a través del edificio.
La entrada al piso primero, está al extremo Oeste, a través de la
terraza que rodea al edificio. Se entra al segundo piso por el Sur y al piso
superior por el Este. No se ve comunicación entre los pisos por la parte de
adentro del edificio y el canal de ventilación con toda certeza no ha podido
servir a este propósito. De igual manera, solo se encontraron ventanas entre
los cuartos, en dos lugares del piso superior y medían 50 por 55 cm.
El primero y el segundo piso son de casi 2 metros de altura. Grandes
losas del techo de cada cuarto sirven de
piso al cuarto superior.
El techo del tercer piso es diferente. Aquí, el muro central se eleva a
una altura de 2.95 m., mientras la pared exterior de los cuartos es solamente
de 2.08 m. Grandes losas se inclinan del muro central hacia los muros
laterales, formando un techo con aleros. En el exterior, se acumula tierra y
piedra, formando una torta abovedada. Las paredes internas y externas son
construidas de hileras horizontales de piedras, alternando las grandes con las
chicas. De igual manera se usan las piedras chicas a manera de cuñas entre las
grandes. En algunos lugares se puede apreciar remanentes de barro. La albañilería
no se puede llamar corrida, pero se nota, definitivamente, un esfuerzo para
conseguir hileras horizontales, las más exactas posibles. A pesar de que
algunas de las piedras podrían haber sido cortadas o aparejadas para su mejor
acomodación, no están revestidas. La coronación del techo está formada por una
serie de piedras chatas proyectadas hacia fuera y equilibradas por la parte de
adentro. Debajo de los aleros, se formaba, de esta manera, nichos de 45 cm. de
profundidad y 55 cm. de ancho, los cuales rodean al edificio. Debajo de esta
banda de nicho decorativa hay huecos regularmente espaciados, de los cuales
salían cabezas de pumas talladas en piedras, las mismas que no se sabe quién
las ha sustraído, según los informes. No queda ninguna en su lugar a la fecha,
pero en la casa del Señor Miguel Peñaranda, cercana al templo, existe una de
estas cabezas, la misma que según, el señor Peñaranda, proviene de ese lugar.
Esta cabeza tiene en la parte de atrás, un apéndice que sirve para ser
insertada en la pared. Aún más, el Dr. Soriano Infante, posee una fotografía de
unos restos similares llamados Catihama, cerca del Caraz, que ostentan las
cabezas de los felinos colocados en su lugar.
Nos pareció impráctico excavar dentro del templo. Algunos de los cuartos
están literalmente llenos de piedra, condición que sugiere una obstrucción
intencional ya que las paredes y los techos están aún intactos.
Casi a medio Km. hacia el sudeste de Hatun Willkawayín existe otro
templo de construcción, un tanto similar pero más pequeño y menos complejo. Su
actual apariencia está afectada por el hecho de que el 3er piso está muy
destruido, así que sólo los cimientos de
los cuartos se pueden ver. No obstante las piedras que lo rodean no insinúan un
techo en su coronación, como el anteriormente descrito.
Este templo, como el primero, consiste en un edificio central de 3 pisos
de 16 por 7.2 m., rodeado por una terraza de 3 m. de ancho, 1.5. m. de alto. El
eje del edificio corre de E a O a pesar de que no está orientado y en términos
generales de cara hacia el Sur. Ladera abajo por el frente, hay terrazas,
tumbas y sitios de casas que serán descritos más adelante. En la parte de atrás
del templo, existen 10 pequeñas ruinas, probablemente sitios de casas; la más grande
de las cuales mide 9.15 por 6.5 m. y tiene cuatro cuartos exteriores.
El piso de la base del templo tiene una entrada a través de la terraza
por el lado Sur, pero está tan bloqueado por piedra como para evitar la
entrada. El segundo piso se compone de 3 juegos de 2 cuartos, conectados entre
sí 2.2 por 3.5 m. con puertas en ambos lados del edificio N y S. Todas las
puertas tienen dinteles de piedra y bloques laterales. Las paredes internas
tienen piedras que se proyectan 20 cm. y nichos insertados de 36 por 38 cm.,
con 26 cm. de profundidad.
El grupo “Este” de cuartos tiene un total de 5 nichos y 14 piedras
proyectadas. El piso de arriba, el último, tiene 6 cuartos, hoy poco
observables, debido a las paredes que subsisten muy derruidas.
En general, la albañilería es del mismo tipo de construcción de aquella
en Willkawayin (Hatun), con hileras horizontales de piedras grandes y chicas, y
con las paredes interiores terminadas de la misma manera, con las piedras más
chicas. Se ha encontrado en la parte de adentro, una buena cantidad de barro, a
manera de amalgama. El techo del segundo piso está compuesto de lajas grandes
de piedras.

